Valeria y Sofía: Un Nuevo Desafío en el Colegio
Hoy fue uno de esos días en los que los desafíos nos encuentran de formas inesperadas y nos hacen reflexionar. Todo comenzó cuando Valeria salió del colegio antes de la hora porque se sentía mal. Aunque no pudo avisar directamente a sus tutores, tuvo el cuidado de informarle tanto a una profesora como a su hermana, Sofía.
Sin embargo, cuando la tutora se dio cuenta de que Valeria no estaba en clase, decidió dirigirse a Sofía para preguntarle qué había pasado. Pero, en lugar de hacerlo de manera calmada y en tono conciliador, la tutora alzó la voz, culpándola injustamente por la situación.
A pesar del nerviosismo que esto pudo causarle, Sofía hizo un esfuerzo admirable. Recordando el episodio reciente que había vivido conmigo cuando se encontraba en un estado emocional alterado, Sofía trató de calmarse. Con firmeza y respeto, le pidió a la tutora que no le gritara y le explicó: "No me lo tiene que decir a mí. Yo soy Sofía, y mi hermana es Valeria."
Esta respuesta, aunque lógica y necesaria, ha llevado a que le informen a Sofía que podría recibir una amonestación por “hablar de esa manera” a un superior. Ella ha llegado a casa hoy muy enfadada y llena de frustración… y, como madre, no puedo más que sentirme orgullosa de la valentía y el autocontrol que demostró Sofía, mientras al mismo tiempo me preocupa la falta de sensibilidad con la que algunos adultos manejan estas situaciones en un entorno educativo.
Reflexión sobre el esfuerzo de Sofía y la situación en el colegio
El esfuerzo de Sofía: Una lección de autocontrol
Es innegable que Sofía dio lo mejor de sí misma en un escenario totalmente incómodo. ¿Cuántos adolescentes serían capaces de controlar sus emociones frente a una figura de autoridad que, claramente, está desviando su frustración?
Sofía recordó lo que hablamos días atrás sobre cómo manejar las emociones intensas y lo puso en práctica. No gritó, no faltó al respeto, pero defendió sus límites de manera asertiva. Este tipo de esfuerzo no solo merece reconocimiento, sino que debería ser valorado por quienes interactúan con jóvenes con TDAH. 👏👏👏
La salida inesperada de Valeria
Por otro lado, Valeria también actuó de acuerdo con sus posibilidades en ese momento. No se sentía bien, y aunque no informó exactamente a las personas indicadas, hizo lo mejor que pudo al hablar con una profesora y con Sofía. Creo que esto refleja que Valeria, a pesar de su malestar, intentó tomar medidas responsables dentro de sus capacidades, y esto no puede pasar desapercibido.
El trato de los profesores
Sin embargo, la gran enseñanza de este episodio es la manera en que el sistema escolar trató la situación. No se puede ignorar que:
- La tutora optó por un enfoque punitivo, levantando la voz y culpando a Sofía en lugar de buscar una solución o investigar los motivos reales detrás de la situación. 💥
- La posibilidad de una amonestación por parte del colegio no parece justa, ya que Sofía no hizo nada fuera de lugar. Su tono pudo haber sido firme, pero fue completamente apropiado considerando el contexto. 💅
Esto no es solo un problema de comunicación; es un recordatorio de que las instituciones necesitan estar mejor formadas para manejar situaciones con estudiantes que, como Sofía, presentan características propias del TDAH, como la sensibilidad emocional y la necesidad de ser tratadas desde el respeto.
Entendiendo el TDAH: Educar para una mejor relación
El comportamiento de Sofía es una clara demostración de una de las muchas características de los adolescentes con TDAH: la dificultad para gestionar emociones bajo presión. Sin embargo, también nos enseña que, con apoyo y herramientas adecuadas, estos jóvenes son capaces de manejar escenarios difíciles de forma admirable.
Las personas que no conocen a fondo cómo funciona este trastorno pueden interpretar incorrectamente comportamientos típicos de quienes lo padecen. Algunas ideas equivocadas que aparecen en este tipo de contextos incluyen:
- “Está siendo rebelde o irrespetuosa”: 😱Nada más lejos de la realidad. Sofía no estaba siendo irrespetuosa, sino que, al contrario, estaba intentando comunicar de manera clara y asertiva, mientras controlaba su propia frustración.
- “No saben diferenciar entre autoridad y confianza”: 💁Muchos adolescentes con TDAH tienen una percepción marcada del sentido de justicia. Si sienten que algo no es justo o razonable, deben expresarlo, porque el silencio les genera aún mayor ansiedad. Esto no es una falta de respeto, sino una necesidad profunda de claridad.
- “Construyen conflictos innecesarios”: 🙎En realidad, el conflicto aquí no lo generó el estudiante, sino la falta de autocontrol y manejo emocional del adulto a cargo.
Claves para tratar a jóvenes con TDAH en situaciones tensas
Hay tres conceptos fundamentales que docentes, tutores y cualquier persona que trabaje con jóvenes con TDAH deberían tener presentes al enfrentar momentos de crisis:
- Escucha activa y tono calmado: 😃Alzar la voz no solo no ayuda, sino que empeora la situación. Los niños y adolescentes con TDAH procesan mejor las indicaciones claras y tranquilas.
- Separar a la persona del problema: 😔Nunca hay que culpar a un estudiante por algo que esté fuera de su control. Si Valeria se marchó, la responsabilidad debe analizarse en función de los procedimientos escolares, no sobre alguien que no tiene control directo sobre la situación.
- Reconocer el esfuerzo: 🎊Si un estudiante realiza un esfuerzo para gestionar su comportamiento o emociones, esto debe ser validado. Reconocer a Sofía por su autocontrol habría sido una gran enseñanza para construir confianza entre alumnos y docentes.
Conclusión: Cada desafío, una oportunidad de aprendizaje
Este episodio, aunque desafiante, también nos recuerda que la crianza y la educación van de la mano. Como mamá, estoy orgullosa del crecimiento de Sofía y agradecida de que, juntos, podamos aprender de todas estas experiencias.
Sin embargo, también es un recordatorio de que las instituciones educativas deben comprometerse a entender mejor a sus estudiantes. En lugar de etiquetar comportamientos o castigar reacciones que surgen de un contexto particular, debemos esforzarnos por educar con empatía, escuchar con corazón y actuar con justicia.
Y tú, ¿has vivido situaciones similares con tus hijos en la escuela? ¿Qué estrategias usas para apoyar su relación con los profesores? Cuéntamelo en los comentarios; ¡aprendamos juntas! 💬✨¡Sígueme!

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